Descubre cómo el aprendizaje puede convertirse en el motor que transforme Sesé.
En un mundo laboral que cambia sin descanso, aprender se ha convertido en un aliado fundamental para afrontar retos futuros. El aprendizaje va más allá de la formación académica. Es también una actitud ante la vida y sus cambios, una curiosidad permanente. Imagina ahora un lugar de trabajo donde cada día sea una nueva oportunidad para crecer, compartir ideas y transformar desafíos en logros.
Una cultura de aprendizaje continuo no solo fortalece así la colaboración y el compromiso de cada miembro del equipo: también fomenta la innovación.
de profesionales necesitarán nuevas capacidades para 2030
La mayoría de los empleadores (63%) considera que esta brecha de habilidades presente y futura es el obstáculo más importante para la transformación empresarial.
De hecho, el Foro Económico Mundial estima que un 11% de los profesionales nunca se formarán para reciclar sus competencias. El mundo laboral afronta una verdadera revolución.
Por eso es imprescindible invertir en formación y contar con una cultura sólida de aprendizaje, que permita a los equipos adquirir habilidades y nuevas formas de trabajar que contribuyan a impulsar las organizaciones.
Un 72% de los encuestados a nivel global por Wunderman Thompson (2022) opina que no debemos “solucionar las discapacidades”, sino “solucionar el mundo para las personas con discapacidad”. La población usuaria lo demanda, y el contexto regulatorio acompaña. A partir del 28 de junio de 2025, la directiva UE2019/882 —también conocida como el Acta Europea de Accesibilidad— exigirá de forma terminante unos requisitos muy estrictos en todos los estados miembros.
La accesibilidad es una característica básica que deben cumplir los productos y servicios digitales para ser consumidos por todas las personas de manera autónoma, segura, confortable y equitativa. Hace referencia al acceso, al uso y a la experiencia que tiene la persona que utiliza ese servicio/producto.
Si tu producto o servicio se oferta en uno o varios estados miembros de la Unión Europea, la normativa te afecta. Tanto si eres fabricante como importador, distribuidor o prestador de servicios. Hay una excepción: las microempresas con menos de 10 empleados y cuyo balance total no sobrepasa los 2 millones de euros al año. Sin embargo, más allá de ser un requisito regulatorio, el diseño accesible puede aportar mucho valor a tu proyecto o negocio.
La norma europea busca armonizar los requisitos de accesibilidad exigibles a muchos productos y servicios: desde equipos como ordenadores, móviles o máquinas expendedoras hasta páginas web, aplicaciones o libros electrónicos. Para las webs, por ejemplo, el nivel AA del W3C pasa a ser obligatorio. Asegúrate de que tus proyectos y servicios cumplen con esta normativa, o pide ayuda a expertos en accesibilidad, usabilidad y diseño centrado en las personas para adaptarlos.
El profesional del siglo XXI es un estudiante perpetuo
Entre el 80 y el 85% de los empleos más demandados en 2030 aún no existen.
En total, habrá 78 millones de puestos de trabajo nuevos dentro de cinco años.

Las previsiones son sorprendentes. Casi el 40% de las habilidades requeridas en los puestos laborales está a punto de cambiar. La tecnología, los cambios demográficos y las presiones económicas son solo algunas variables que están transformando industrias y profesiones. Ante este panorama, la adaptabilidad es uno de los atributos profesionales más importantes en una persona para el 70% de 1.500 líderes de 90 países encuestados por la Harvard Business School. El aprendizaje continuo, por lo tanto, también está evolucionando para adaptarse al nuevo contexto. Estas son las claves que hay que tener en cuenta.
Los juniors y los seniors aprenden unos de otros.
Cada generación aporta un conocimiento distinto a las otras. Los jóvenes traen consigo nuevas perspectivas, familiaridad con tecnologías emergentes y enfoques frescos para resolver problemas, mientras que los seniors aportan su experiencia, juicio y conocimiento profundo del sector.
Esta interacción bidireccional enriquece a ambos grupos, mejora el rendimiento y la productividad, y fomenta un ambiente laboral dinámico y enriquecedor. Al final, la empresa es la que gana, ya que este intercambio de conocimientos aumenta su valor, ayuda a descubrir talento oculto y a potenciar el rendimiento.
La formación de profesionales y equipos debe asumirse como parte del trabajo, y conlleva tiempo y espacios físicos y virtuales.
La dinámica laboral a veces nos impide ir más allá de lo inmediato. Lo ideal, no obstante, es que cada profesional disponga de un tiempo específico para actividades formativas que no debe ser visto como un "extra", sino como una parte esencial de su trabajo.
Además de tiempo, es fundamental contar con los espacios adecuados, tanto físicos como virtuales, que faciliten el aprendizaje. Estos espacios deben estar diseñados para promover la colaboración, el intercambio de ideas. Desarrollar el talento requiere tiempo y recursos, pero es parte de una inversión a largo plazo que ayuda a cumplir con los objetivos corporativos.
Fomentar una comunicación horizontal es esencial para promover un aprendizaje trasversal y global.
Esto implica crear canales abiertos de información que permitan a todos los empleados, independientemente de su puesto o nivel jerárquico, tener acceso a una visión global de la actividad de la empresa. De este modo, los profesionales tienen un entendimiento más profundo de los objetivos, desafíos y oportunidades de la organización. Por otro lado, este aprendizaje transversal ayuda a fortalecer los equipos e incrementar el sentido de pertenencia. Es el caldo de cultivo ideal para que todas las personas dentro de Sesé se sientan valoradas, satisfechas y predispuestas al crecimiento profesional y personal.
Es esencial crear un clima de aprendizaje donde se fomente la innovación y no exista miedo al error.
La innovación solo es posible en entornos donde el error se ve como parte natural del proceso de aprendizaje. Preguntar, enseñar, reflexionar o experimentar son pasos esenciales en el camino a la mejora continua.
Las empresas deben promover la asunción de riesgos calculados, alentar la creatividad y permitir un margen razonable para cometer errores, siempre vistos como oportunidades para aprender y crecer.
¿Qué primeros pasos podemos dar para generar una cultura de aprendizaje sólida?
Esta filosofía no solo facilita una adaptación rápida y eficaz a nuevas herramientas y nuevos procesos, sino que también potencia el desarrollo de habilidades blandas esenciales, como la comunicación efectiva, el pensamiento crítico y la adaptabilidad. Estas competencias, entre otras muchas, fortalecen la competitividad empresarial y ayudan a gestionar con éxito la era digital.
Establecer canales de comunicación interna para concienciar acerca de la importancia de la formación continua, transmitir información y fortalecer la cultura de aprendizaje. Reuniones, conferencias, eventos corporativos, redes sociales internas, correos informativos periódicos, encuestas... Son formas y canales que también facilitan la comunicación en cascada, aquella que parte de un liderazgo claro para corresponsabilizar a toda la plantilla y garantizar la veracidad y la cercanía de los mensajes.
De la idea a la práctica
Presentamos algunos métodos que enseñan o refuerzan habilidades blandas para una colaboración eficaz entre compañeros y un liderazgo efectivo.

Trabaja con el equipo de Personas
a.
Prepara y actualiza de manera conjunta planes de desarrollo individualizados para los miembros de tu equipo.
b.
Incluye formaciones específicas para mejorar sus habilidades.

Crea espacios para compartir conocimiento
a.
Convoca sesiones de una hora al mes.
b.
Reúne en ellas a personas de tu equipo, de otros departamentos o incluso a expertos.
c.
Déjales que relaten sus experiencias, sus casos de éxito o las soluciones encontradas para problemas concretos…

Forma a tu equipo
a.
Invierte tiempo en la formación de tus equipos, sobre todo entre las personas recién incorporadas.
b.
Facilítales encuentros con otras personas de la empresa para que conozcan distintos aspectos de la organización o de su trabajo diario: así tendrán una visión más amplia y completa de Sesé.

Fomenta la participación
a.
Comunica e impulsa la participación de tu equipo en las formaciones y las sesiones que promueve Sesé.
Como manager, puedes ser un catalizador de esta cultura y asegurar que el conocimiento fluya de manera natural y efectiva entre todas las personas que componen Sesé.
Promover estas acciones fortalece a la organización y la prepara ante cualquier desafío futuro.
